viernes, 26 de junio de 2009

¿Puede un docente investigar en el aula?

Pensar en el rol de docente investigador, nos ubica en los tiempos donde el quehacer cotidiano del educador está condicionado por distintos factores; este momento del fenómeno estudiado conlleva a plantear según autores como Elena Achilli que las características del contexto alejan al docente de su trabajo reflexivo y crítico con el conocimiento. Pero no olvidemos que la investigación, a pesar de que a veces se oponen a ejercerla, lo que no ofrece es promover el estatus profesional del docente y la calidad educativa para los alumnos.
A continuación se presenta un documento meramente escrito con interés de resaltar si existe o no la posibilidad de ser un docente investigador en el aula. Para la realización de este trabajo se tuvo en cuenta ciertas entrevistas antes hechas a dos profesores, uno con más años de docencia que el otro. Las entrevistas nos ayudaran a la reflexión sobre la investigación educativa en el aula en el transcurso de los años. La lectura del texto nos guiará a la respuesta sobre si existe o no tal posibilidad en una institución educativa.
La investigación en el aula se centra en todo o en aspectos parciales de lo que ocurre dentro del aula. Cuando el docente investiga pone en funcionamiento todos sus conocimientos, ya desarrollados, sus experiencias y conceptos previos y los emplea para explorar y analizar determinados procesos facilitando la construcción del conocimiento y aprendizaje del alumno. Estos conocimientos también deberán permitir enfrentar, de la mejor manera posible, diversos retos emanados de situaciones recientemente generadas.
Así pues, la investigación educativa del docente en el aula, debe contribuir a desarrollar la capacidad de resolver problemas; generar en docentes y alumnos nuevas alternativas de soluciones ante situaciones tanto científicas como cotidianas. Mientras más coherencia tiene el docente entre lo que cree, siente, piensa y actúa más le satisface su práctica. Será evidente que la apertura a la innovación y a la reflexión sobre la práctica contribuirá a una buena labor docente. Consideremos, en efecto, que la investigación debe contribuir a generar procesos educativos necesarios para impulsar las dinámicas sociales que modifiquen las relaciones y los valores éticos de la población (Carlos Muñoz Izquierdo: Algunos problemas que actualmente requieren atención prioritaria en la investigación educativa de América latina).
Para analizar la situación de la investigación en el aula se optó por entrevistar a dos profesores. Generalizando la postura de uno de ellos, el que más años de docencia tiene, dijo no haber hecho nunca una investigación, pero si todos los días analizaba la situación de sus alumnos desde que entraba hasta que salía del curso. No sólo se interesaba en el aprendizaje sino que también en las miradas y formas de contestar de ellos, la actitud frente a él. La otra profesora con diez años de docencia reconoce que si bien está en constante relación con la investigación, es decir conocimiento del tema, en los años de profesión no llevó a cabo ninguna. Su explicación se basó en que los tiempos que tiene con los alumnos son puramente de enseñanza. Lo que ella destaca de estar en relación con alumnos es que puede analizar y hacer una crítica sobre su desempeño como educadora y el de sus estudiantes como aprendices. Explicaba que la manera en que medianamente puede investigar a los alumnos es con las evaluaciones sobre los contenidos conceptuales; por medio de éstos ella puede hacer una reflexión sobre su enseñanza: si la entienden o no cuando explica. También se interesa por el aprendizaje de sus alumnos de muchas maneras, tanto así que gusta de conversar con ellos cuando apenas comienza la clase, para incentivar al alumno y así poder saber e interpretar qué intereses tienen ellos sobre la escuela y la vida en si.
A manera de conclusión en la entrevista se preguntó también si ellos creen en la posibilidad de investigar en el aula, la respuesta de ambos docentes fue que No; en todo caso se podría hacer una pero siempre con ayuda de otros profesionales, ya que el profesor en el momento que enseña no puede ver otros aspectos de la clase.
La función que los docentes desempeñan a través de la investigación educativa es fundamental en el cambio e incertidumbre del mundo en el que vivimos, porque le permite analizar los contextos en los que desarrolla su actividad, planificar sus actuaciones y dar una ayudar a la adaptación de sus estudiantes a la sociedad. Agreguemos que las investigaciones por mínimas que sean generarán elementos curriculares, pedagógicos técnicos necesarios para elevar la calidad de enseñanza-aprendizaje en la institución en la que se realizó la investigación, y aportará datos y experiencias para mejorar la calidad educativa de otras instituciones. Contribuyen a pensar en otro tipo de escuela.
La respuesta a la pregunta inicial del trabajo es que sí se puede investigar, pero la única manera de hacerlo es a través del seguimiento al alumno día a día ayudando a solucionar y superar conflictos científicos y sociales diarios y futuros de ellos y de las otras personas que asisten a la institución.
U.E.P. N° 54 “Nstra. Sra. de la Misericordia”
Profesorado en Lengua para la EGB 3 y para la Educación Polimodal. Investigación Educativa II
Alumna: Natalia Truscello

Ensayo Investigación vs Formación Docente

A través de las entrevistas que he realizado puedo decir que el docente no puede realizar dos prácticas, investigar y enseñar. Como dice achilli "cuando se habla de formación docente se ponen en juego un conjunto de supuestos en torno a diversas cuestiones: ya sea la concepción de sujeto a formar, el tipo de formación que se considere pertinente e, incluso, la misma idea de formación en tanto proceso de enseñanza y aprendizaje". Al realizar una investigación podemos decir que el docente se va disociando/enajenando de la especificidad de su quehacer: la práctica pedagógica. "ademas la investigación como la formación docente los objetivos y la lógica que orientan uno u otro quehacer son diferentes, ya que enfrentan distintas situaciones, distintas dificultades, distintos ritmos, distintas exigencias. Por otro lado creemos que se produce una desvalorizacion de la practica docente", es decir el docente al realizar una investigación en el aula deja de lado lo primordial de su profesión que es impartir enseñanza.
Para poder llevar a cabo una investigación el docente debe de tener una orientación o base de lo que seria hacer una investigación. Los docentes a los cuales hemos entrevistado enunciaron que nunca han hecho una investigación que solo han podido realizar proyectos de investigación y planificaciones.
Podemos decir entonces que investigación y formación docente se oponen uno al otro ya que ambos presentan lógicas y objetivos distintos.

Erica becker - Frias rebeca- esquivel romina- 2º año instituto misericordia

jueves, 18 de junio de 2009

¿Qué importancia tiene la Investigación Educativa para la docencia?

De acuerdo a los resultados obtenidos en nuestras encuestas; la Investigación Educativa no adquiere la importancia que debería tener. Ya que esto permitirá tener mayor conocimiento sobre los alumnos y el entorno en que se encuentran (aula – familia), para llevar adelante una mejor educación.
Las dos maestras jardineras que colaboraron con nosotras respondiendo nuestras inquietudes (preguntas asociadas a Investigación Educativa), para ellas investigar es: buscar origen, sucesos, causas, hechos, o profundizar sobre una situación para descubrir algo.
Ejercen la profesión de docentes hace 4 y 8 años; están interesadas en llevar a cabo algún tipo de investigación, creen que por medio de ella, podrán ayudar a la formación de los niños desde el nivel inicial, pero nunca la llevaron a la práctica en sus aulas y /o instituciones, debido a que no tuvieron la posibilidad del abordaje del tema en la profundidad sobre lo que significa Investigar y para que se la utiliza.
En la actualidad, son muy pocos los docentes que se dedican a la investigación, yo creo que es debido a que no existe un incentivo, la difusión en los medios de comunicación y el apoyo; ya sea de sus propios colegas o del gobierno porque se requiere tener medios económicos para solventar dicha investigación.
Según Ortega, Facundo1 (2000) “En universidades como las de Buenos Aires se puede observar las luchas y los desencuentros entre sus docentes. Hay propuestas de investigación que no están siendo utilizadas, no son conocidas, a pesar de la publicidad.”
Este autor también expone “que Bourdieu advertía entres los académicos un desconocimiento que cada uno tiene respecto a las actividades de los otros y en particular el hecho de sólo tener noticia de esas actividades a través de algunos alumnos; y él mismo (Bourdieu), aceptaba que no tenía tiempo para saber que estaban haciendo los otros.”
Y Sverdlick, Ingrid2, señala al respecto que “Anderson sostiene que aun para muchos investigadores académicos la idea de tomar en serio conocimientos generados por docentes desprestigia su rol de experto, y que aun muchos académicos que promueven la pedagogía crítica y al docente como intelectual, mantienen la dicotomía entre quienes producen conocimiento y quienes los utilizan”, es decir que los investigadores no están de acuerdo con que hayan docentes realizando su tarea.
En cambio para Achilli, Elena3 (1998), –en su carácter de práctica pedagógica- "tienen en común el trabajo con el Conocimiento. En este sentido, el conocimiento se configura en el campo de intersección entre los procesos de investigación –ámbito en el que se generan/ construyen- y los procesos derivados de la práctica docente- ámbito de re-trabajo al interior de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.”
“A su vez, entre otras de las distorsiones halladas en la relación entre investigación y práctica docente señalaría algunas “modas” que se presentan como modalidades para “formar”, “perfeccionar” o “capacitar” a los/ as maestros/ as o profesores/ ras. Fundamentalmente, dirigidas a formar “docentes investigadores” que hoy vuelven a tener vigencia. Suponen una desvalorización de la práctica docente en toda la complejidad de su especificidad. Desvalorización que se oculta al incorporar otra práctica como la “investigación” que pareciera adquirir mayor legitimidad, incluso entre los propios docentes.”
Por un lado, detrás de las urgencias de elaboración de múltiples proyectos con la imposición de un vocabulario “técnico” /“experto” que no sólo desvaloriza el saber docente, sino que provoca la sensación de que “nada se sabe”.
Por el otro, más que profundizar la apropiación del quehacer docente- como podrían hacer suponer las prácticas de “investigación”- “obliga” a correr detrás de la elaboración de proyectos que si son seleccionados suponen ciertos “incentivos” económicos,” siempre esperando una retribución y no para su propia satisfacción.
Acá en nuestra ciudad no se tiene conocimiento de que se está haciendo investigación, o por lo menos todavía no se tomó conocimiento de ello.
La autora Sverdlick, Ingrid nos presenta cuatro experiencias de investigación realizadas en la ciudad de Buenos Aires, entre 2001 y 2005, me parecen adecuadas integrarlas a este trabajo con el fin de explicar también los problemas que se dan al incluir a un equipo de investigadores que no pertenecen a las instituciones que requirieron el apoyo para mejorar o transformar la enseñanza en sus establecimientos.
* Los propios docentes desarrollan el proceso evaluativo, acompañados por el equipo de investigadores.
* En este proyecto, analizar el material disponible, realizar un estudio de casos y sobre todo ensayar estrategias para estimular el debate sobre temas pedagógicos.
* Este surge de la propia gestión educativa, preocupada por los cambios en la educación primaria de adultos.
* En este proyecto se intentó generar un cambio en las prácticas de evaluación a través de la construcción de nuevos dispositivos.
Sverdlick, a partir de estos ejemplos hace referencia a la confianza / desconfianza entre docentes y los investigadores, debido a que se producen roces (los docentes acusan de que los investigadores no saben sobre los problemas institucionales. Los investigadores no creen que los docentes puedan producir el cambio).
Creo que la investigación no solucionara todos los problemas de la educación, pero brindará alternativas para poder cambiar ya sea la forma de enseñar o la de llevar adelante un aula. Sería bueno que a los estudiantes se los forme para enseñar e investigar, para así poder llevarlo a la práctica en el momento de estar al frente de sus alumnos, transformando la práctica educativa y mejorando el aprendizaje de los alumnos.

Autora: Miriam Guerrero.


(1) Ortega, Facundo “Cuadernos de Educación” Universidad Nacional de Córdoba (2000)
(2) Sverdlick, Ingrid “La Investigación Educativa como Instrumento de Acción, de Formación y Cambio.”
(3) Achilli Elena “Investigación y Formación Docente.” Colección Universitarias. Serie Formación Docente. Rosario 1998

domingo, 7 de junio de 2009

Actualmente ¿es posible concretar investigaciones en el ámbito áulico o institucional?

En la investigación se realiza un trabajo metódico y reflexivo en la generación de nuevos conocimientos sobre un determinado campo disciplinario Achilli señala “…no podemos otorgarle un significado unívoco, así en la “academia” se abren diferente significados según los criterios de cientificidad que orientan la idea de producción de conocimientos en el campo de las ciencias sociales.
Desde mi punto de vista realizar una determinada investigación en un ambiente áulico no es tarea sencilla, ya que este implica recursos ya sean económicos, de horarios y un determinado equipo de investigación o una buena formación docente para no decaer en la generalización que provocan las encuestas comúnmente desarrolladas en las instituciones en nuestros días.
El rol del docente en esta área resulta muy compleja ya que mediante la práctica al mismo tiempo debe desarrollarse como investigador y el resultado no seria completamente complejo o trascendente debido a que no se cuenta generalmente con la mayoría de los recursos, esto no quiere decir que la investigación sea mediocre o de poca utilidad; puede aplicarse a ese contexto donde se desarrolla el mismo docente u elevar a determinada instituciones para la solución de determinados problemas pero no se produce un nuevo conocimiento sino la solución de algún problema social áulico con mucha suerte un claro ejemplo seria el resultado obtenido de la encuesta a docentes en donde se planteaba las problemáticas anteriores en donde los mismos expresaban que a falta de tiempo o muchas veces ganas, no se desarrollan investigaciones para luego volcarlas a la práctica.
Se podría decir que la culpa no es totalmente del docente también inciden factores institucionales como la falta de interés en la investigación educativa así mismo como la carencia de preocupación de ciertos docentes en actualizar sus conocimientos a simplemente delegar funciones a los investigadores y ellos solamente encargarse de enseñar o reproducir la creación de otros. Pero con esto no realizo una generalización sino me he guiado en los informes que he realizado sobre el tema como dijo Facundo Ortega “Lo que puede aparecer como un resurgimiento de la investigación –en este caso en el campo educativo- es sólo una tímida emergencia, tímida por que las instituciones son también tímidas en sus propuestas frente a esta ausencia de reflexión sistemática sobre lo social.”
En la anterior justificación se refleja lo que sucede actualmente en nuestras instituciones como pudimos constatar con los docentes involucrados en las encuestas que respondían en su gran mayoría: “soy un simple maestro no un investigador, y es imposible solucionar algún problema que no nos pertenece (refiriéndose que es un problema del Estado) los problemas que sufre el sistema educativo”.
Poder llegar a una conclusión no es tarea sencilla ya que no quisiera generalizar cuando se habla de los docentes que este momento están a cargo de la educación de nuestra población pero me quiero guiar por Facundo Ortega que dijo: “no es posible transmitir un interés por el conocimiento cuando el docente se mueve en una visión simplificada y generalmente distorsionada de lo resuelto, de ese remedo de saber que es el manual, el esquema.”


Autor: Facundo Nievas

Influencia política en las actuales investigaciones educativas en las aulas

A partir de las encuestas que hemos realizado, he detectado un pequeño dilema con respecto a la definición y modelo de investigación que pretendíamos analizar, debido a que en el ámbito de la practica docente actual, el significado de “investigación ha tomado un nuevo sentido, el cual se hace referencia en el capitulo de “el sentido de la investigación en la formación docente”; en el cual se cambia el termino de investigación por el de “estudios” , es decir, estudios orientados “para” concretar acciones tendientes a re-pensar/transformar determinadas problemáticas del quehacer escolar.
El cuestionamiento planteado en base a esta apreciación o tipo de investigación, también conocido como investigación-acción es, ¿acaso este tipo de investigación es mas beneficiosa y ventajosa o solo es una idea de moda influida por factores políticos para que de esta forma puedan ejecutar su poder con mayor rapidez y facilidad en solución a los problemas educativos? En base a la información analizada, ambas cuestiones lo son. A continuación trataré de explicar mi perspectiva. El significado que adquiere la investigación en el contexto de la política, esta influido por las nuevas ideas políticas (como las ideas neoliberales) que demandan soluciones inmediatas y útiles a problemas de carácter educativos. Teniendo en cuenta la disponibilidad de los sujetos con que se cuenta para realizar la investigación, el tiempo, la rigurosidad y la ejecución del trabajo.
En primer lugar es necesario aclarar que las investigaciones educativas son necesarias para la organización política, ya que a partir de ellas generan sus políticas de estado para luego trabajar sobre el problema planteado, es por ello que se demanda soluciones “rápidas y eficientes”, lo cual dificulta la elaboración de una verdadera investigación en toda su extensión.
Otro factor fundamental es el tiempo o mejor dicho “el tiempo tirano” como lo describe la autora Ingrid Svedlick en su libro “Investigación Educativa”, que plantea una rivalidad entre el tiempo político vs. el tiempo de los docentes , ya que existen varios problemas: el tiempo que los docentes no tienen para organizar actividades por fuera del aula, el tiempo que la escuelas no tienen para organizar actividades diferentes a las que entran en la caja horaria escolar y el tiempo que los investigadores no tienen para finalizar el trabajo. Es claro que estos factores dificultan el compromiso y la concentración de los sujetos en la investigación, además, generan un “campo abierto” para la elección de los modelos de investigación-acción ya que se caracterizan por brindar soluciones rápidas y en cierto grado de mas utilidad a la educación contemporánea.
Con respecto a la calidad y ejecución de este tipo de investigación, se podría decir que es bastante eficiente debido a que los docentes que lo realizan cuentan con la ayuda de un factor muy importante que es la experiencia, lo que permite una mayor rapidez en la detección de las problemáticas educativas.
En síntesis, los puntos que desarrolle en este ensayo pretenden explicar y justificar las problemáticas de la investigación educativa y el principal rol del ámbito político en ellas. Es por esto que tanto la educación como las políticas de estado deben adaptarse a la gran realidad global, no solo del mismo país si no su relación con el mundo, lo que genera un gran cambio en todos sus sistemas y la elección de nuevos y diferentes métodos para resolver los problemas de la sociedad actual. Es por ello que la investigación debe ser un instrumento de acción que coloque a los actores como sujetos de políticas públicas y no sujetos a políticas públicas, animar a tomar la palabra y a posicionarse en el espacio político.

Autor: Matías Moreno.

La incompatibilidad de la Investigación con el Trabajo Docente

Desde la teoría nos encontramos con que los objetivos y la lógica que orienta a la investigación y la formación práctica-docente son diferentes, por ello la fusión de estos dos trabajos, en nuestro entenderm, es imposible de llevar a cabo.
El estudio de indagación que se realizó en el año 2009, consistente en entrevistas realizadas a docentes de diferentes áreas y antigüedad nos dió como registro que dentro de las instituciones educativas no se exigen las investigaciones a los docentes.
Si bien el Estado le ha proporcionado diferentes cursos de capacitación en esta materia de investigación - como en el Chaco Aprende: el trabajo científico en el aula- los docentes son quienes deciden si incorporar esta metodología en el aula y si es favorecedora o no.
Para el educador realizar esta tarea le resulta sumamente compleja, ya que carece de estrategias para adecuarlo al trabajo áulico.
La autora Achilli Elena, en "El sentido de la investigación en la formación docente" hace esta diferenciación:
*En la investigación se realiza un trabajo metódico y reflexivo en la generación de nuevos conocimientos sobre un determinado campo dosciplinario. Mientras que en la formación práctica-docente también se produce un trabajo metódico y reflexivo sobre el conocimiento. Sin embargo, es un trabajo centrado, en torno a los criterios de la acción pedagógica con las que se pondrá en circulación determinado campo de conocimientos.
* En el caso de la investigación, los objetivos y la lógica estan orientados por el PROCESO DE CONSTRUCCION DE UNA PROBLEMATICA DE INVESTIGACION. Requieren de condiciones de trabajo para realizar un proceso desde el relevamiento de lo que ya se conoce sobre un tema a fin de construir un problema a investigar.
* En el caso de la docencia, los objetivos y la lógica estan orientados por el PROCESO DE CONSTRUCCION DE UNA PROBLEMATICA PEDAGÓGICA, que supone la complejidad de poner en circulación un área de conocimientos a enseñar y aprender.
Por ello podemos afirmar que estos dos espacios sufren una incompatibilidad.
* Del cuestionario realizado a una profesora con solo 4 años de haberse recibido, podemos evidenciar que dentro del aula solo se realizan los pasos del Método Científico, como se hacían hace ya 30 años reflejado por la misma encuesta que se realizó a otra docente ya jubilada pero con 30 años de antiguedad.
Dentro de los insumos que recolectamos de dichas entrevistas podemos afirmar:
* los alumnos realizan trabajos de investigación al buscar temas relacionados con la materia. Esto no es a lo que apunta la investigación propiamente dicha.
* el educador realiza durante el año lectivo cursos de capacitación en torno a esta temática. Pero queda a su criterio realizar o no investigaciones dentro de la práctica docente.
* la importancia de la investigación- según estas docentes- es la adquisición de nuevos conocimientos y la aplicación en el proceso de enseñanza y aprendizaje. En tanto que la investigación tiene como fin construir un problema a investigar.
En síntesis podemos decir que las condiciones de trabajo docente, las actividades burocráticas y externas a lo pedagógico, la estructuración jerárquica que caracteriza las relaciones institucionales- en el sentido de transformar al docente en mero "tranmisor" y "ejecutor" de lo que diseñan o generan otros- son algunos de los límites que lo diluyen como sujeto "intelectual". Es decir que lo "alejan" del trabajo reflexivo y crítico del conocimiento, es decir, de la investigación.



Autoras: eliana caceres y nadia kulig

Ensayo ¿el tiempo es tirano?

Si entendemos a la investigación como un proceso, el cual implica la realización de elementos (como delimitar un problema, el planteo y comprobación de hipótesis, etc.) para producir nuevos conocimientos, es porque sabemos que hacer una investigación lleva impreso el sello de una constante indagación, análisis y la revisión de la realidadi nvestigada, y de los elementos propios de una investigación que se lograron llevar a cabo. Por todo ello, el Tiempo, resulta ser un factor importante y problemático a la hora de investigar; sobretodo cuando se trata de efectuar investigaciones centradas en lo pedagógico, como la Investigación Educativa.
Las respuestas que dio un docente recién iniciado en la labor educativa, a la pregunta: “¿le gustaría trabajar en un proyecto deinvestigación?”, puso de manifiesto que se encuentra al tiempo como un condicionate en la toma de decisiones. Ya sea a la hora de hacer, o no una investigación, sino también a la hora de continuar y finalizar la misma; o en el mismo proceso de realizarla.
El problema del no poseer el tiempo no ocurre solamente con los docentes, que no tienen tiempo para horas extra en la escuela. Sinotambién los investigadores, quienes no tienen el tiempo de permanecerlargas horas en la escuela hasta que el grupo de investigación (incluido docentes que participan, directivos, etc.), se reúnan para dialogar; a ellos se le suman la gestión de gobierno, porque no tienentiempo para esperar tanto por la información o los resultados obtenidos, ya que deben tomar decisiones para realizar planificaciones de líneas de acción.
El tiempo que los docentes, investigadores, y la gestión de gobiernono posee, provoca que “las investigaciones se desarrollan con limitaciones que en muchos casos desvirtúan el sentido que orientó a la propuesta en su origen”, señala Ingrid Sverdlik (2007), y además "Mas que un condicionador y limitador, el Tiempo, parece ser una excusa, en las tomas de decisiones la generación de confianza requiere de tiempo y trabajo sostenido sobre una tarea, y del establecimiento de un genuino diálogo o conversación”, afirma Sverdlik. Si actualmente, las personas que llevan a cabo una investigación no tienen suficiente tiempo para el diálogo, no habrá confianza en el grupo. y por ende, estarán retrasando dicha investigación.
Lo que sucede es que hay tensiones, como confianza/desconfianza, conocimiento teórico/ conocimiento empírico, como las denomina Sverdlik, entre los docentes, investigadores o investigadores de la gestión de gobierno. Puesto que el docente piensa que el investigador no sabe que es lo que realmente sucede en las escuelas, y el investigador cree de que el docente no lo comprenderá ni escuchará, y que la gestión no continuará con lo que debe hacer, etc. Es cierto que se necesita tiempo para reunirse, debatir, fijar las metodologías que se usaran, etc., lleva tiempo logran un clima deconfianza, y dejar de estar a la defensiva todo el tiempo; pero justamente, muchas veces para no estarlo y evadir momentos en los que hay que hablar de cosas que hoy día se consideran como algo intimo, (que no deberían se así), como el desempeño o ejercicio de un docente en el aula, o simplemente por pensar que con el compromiso individual de cada uno se lograra resolver los problemas, etc., se pone de excusa el tiempo cuando llega el momento de decidir. Es allí, muchas veces cuando se malinterpreta de que no hay interés. Y la investigación quese pensaba hacer, podría no llegar a ser.

Bibliografía: Sverdlick, I. La investigación como herramienta de cambio.

Autora: TARNOVSKY; LORENA, PAOLA

¿Puede el docente investigar y enseñar a la vez en el aula?

Para develar este interrogante es necesario tener presente los conceptos de investigación educativa y práctica docente. Para tal motivo tomaré en cuenta las palabras de Elena Achilli (1998), en las cuales señala: "Investigar es el proceso por el cual se construye conocimientos acerca de una problemática de un modo sistemático y riguroso."... y, Práctica docente implica: "conjunto de actividades, interacciones, relaciones que configuran el campo laboral del sujeto maestro o profesor en determinadas condiciones institucionales y sociohistóricas."
Para presentar mi punto de vista con respecto a este interrogante diría que, por un lado estoy de acuerdo con Elena Achilli, cuando nos dice que "investigación y práctica docente comparten un trabajo centrado en el conocimiento pero que poseen lógicas diferentes por las características que asume ese trabajo". " Las prácticas docentes y la investigación remiten oficios diferentes".
Pero, por otro lado diría que el hecho de que sean oficios diferentes no implica que no puedan ser realizados por un mismo docente. Es decir, la investigación y la práctica docente son actividades que pueden realizarse simultáneamente en el agua por un docente capacitado.
Esta tarea sería difícil, pero no imposible. Sería difícil en el sentido en que se pueden presentar factores obstaculizadores tales como el tiempo, el espacio, el desinterés de las instituciones y/o alumnos o como así también, la falta de dinero el cual muchas veces se presenta como principal inconveniente en una investigación.
Pero, no es imposible ya que si un docente capacitado se compromete verdaderamente con la investigación, no existen obstáculos que lo detengan. También hay que tener en cuenta que una investigación es realizada en equipo. De esta manera el docente no se encuentra solo, sino rodeado de personas que lo ayudan en la búsqueda de conocimientos, y las cuales poseen funciones diferentes.
Como dice Facundo Ortega:" esto que en otros países ha alcanzado un cierto equilibrio, es decir, el investigador debe hacer docencia y la docencia se basa en sus trabajos de investigación todo lo cual crea una relación distinta con el conocimiento: el alumno que trabaja con un docente que a su vez retoma permanentemente sus propios trabajos de investigación, que transmite interrogantes, que transmite respuestas que no son las vías mecánicas que - en particular los manuales en Argentina - aplastan definitivamente todo interés por el conocimiento. El desafío es precisamente, la construcción de un interés por el conocimiento a través de la producción del conocimiento..."
La investigación realizada en una institución no es solo un logro personal académico del docente, sino además es como un estímulo a la capacidad creativa de los profesores y un medio para introducir a los alumnos en el conocimiento y manejo de la metodología científica, esto a la vez produce un desarrollo de habilidades como la capacidad de análisis, síntesis, deducción, inducción, evaluación, etc.
En palabras del sociólogo francés P. Bourdieu (2000) "La investigación abre la posibilidad de generar un campo de "autoanálisis colectivo" que, a través del intercambio pueda someter "a un examen crítico lo más radical posible" nuestras prácticas, nuestras representaciones cristalizadas y, al proporcionar instrumentos de conocimiento diferentes permitan, a la vez, orientar otras acciones y políticas educativas."
Investigación y práctica docente son actividades que pueden ser llevadas a cabo simultáneamente por un docente en un aula, siempre y cuando éste se encuentre verdaderamente comprometido con el objeto de estudio.


Autora: Mariela Carolina Aguirre

jueves, 4 de junio de 2009

Un ensayo dinámico

una forma diferente de presentar la problemática de la investigación educativa en los contextos escolares. Con uds. los actores Walter Aguirre, Vanesa Galik y Matías MOReno.

viernes, 29 de mayo de 2009

Investigación educativa en el Nivel Inicial

La escuela siempre ha sido y es vista como transmisora de conocimientos producidos fuera de ella, pero no como productora de saber. Esto me lleva a preguntarme lo siguiente ¿se realiza investigación en las escuelas, especialmente en el nivel inicial? Cabe destacar que producir información o brindar datos, no significa producir nuevos conocimientos. Los conocimientos se producen cuando decidimos investigar sobre algo y arribamos a una conclusión que hasta el momento se desconoce.
Cuando hablamos de investigación según E. Achilli, hablamos de un proceso por el cual se construyen conocimientos acerca de una problemática de un modo sistemático, es decir, metódico y basado en criterios y reglas; además debe ser riguroso, o sea que el trabajo de investigación tiene que ser coherente en todo su desarrollo.
El niño sabe observar, observa por lo menos desde que nace y llega a la escuela con la riqueza de cinco años de exploración intensa y apasionada. Este niño lleva a la escuela un mundo que es suyo y que está constituido por el mismo, por su familia, su casa, el barrio y no debemos olvidar que esto debe ser la primera preocupación del maestro a la hora de investigar
En la actualidad se observa una amplia variedad de prácticas educativas, en las que el maestro pone en juego estrategias innovadoras para atender a las necesidades de los alumnos y lograr su participación. Lo que el docente busca con esto es despertar el interés del alumno por resolver problemas referentes al mundo social y natural, y para aprender reflexivamente reglas de convivencia social y escolar.
Hemos realizado un cuestionario acerca de la investigación educativa en el nivel inicial. Las docentes manifestaban que no conocen de ningún proyecto de investigación que se estuviera llevando a cabo pero que están interesadas en investigar. Presentaron problemáticas como por ejemplo la aceptación y la tolerancia, la influencia de los programas de televisión en los niños.
Actualmente existen varios factores que alejan, por así decir, al docente de las prácticas de investigación. Como lo menciona Elena Achilli: “…las condiciones de trabajo docente, las actividades burocráticas y externas a lo pedagógico, la estructuración jerárquica que caracteriza las relaciones institucionales (en el sentido de transformar al docente en mero “transmisor” o “ejecutor” de lo que diseñan o generan otros) son algunos de los límites que lo diluyen como sujeto intelectual
Una parte fundamental para la investigación es el apoyo que la escuela como institución presta a los profesores para desarrollar la capacidad de reflexión sobre los propios procesos y las prácticas. Muchas veces ocurre que el docente no puede llevar a cabo una investigación porque no cuenta con el apoyo de la institución en la cual trabaja, es lamentable, pero es la realidad.
Existen, así también otros condicionamientos como lo es por ejemplo el tiempo que lleva una investigación y del cual muchas veces el profesor no dispone. La situación económica actual hace que el maestro busque la rentabilidad económica en todo, y quizás no puede sacar provecho económico de una investigación por lo cual no la realiza. En diferentes oportunidades observe que el docente tiene que trabajar en varios lugares, lo cual le quita tiempo para focalizarse en una institución o en una determinada problemática, lo cual impide que pueda llevar a cabo una investigación.
Pero aún no he analizado una de las razones fundamentales por las cuales no se realiza actualmente investigación educativa en el nivel inicial y que está muy ligado al punto anterior; estoy hablando de los recursos que el docente posee. Para realizar una investigación educativa se necesitan de recursos materiales y económicos especialmente. En investigación es necesario invertir, pero no para sacar provecho económico, sino para mejorar la calidad educativa, simplemente para producir nuevos conocimientos acerca de un tema particular. Esta situación intimida al maestro y se niega a investigar.
Otro impedimento que muchas veces se le presenta al docente que quiere investigar es la falta de un equipo de trabajo. Quizás el maestro, como mencionaba anteriormente tiene el deseo de investigar, pero no cuenta con el respaldo de sus colegas. Una investigación no se puede realizar de manera individual, todo investigador necesita de un equipo que trabaje con él. Todo esto limita al educador al la hora de realizar una investigación.
Después de haber analizado el cuestionario realizado he llegado a la conclusión de que existen muchas causas posibles por las que el maestro del nivel inicial no realiza investigación educativa. Los docentes han manifestado motivación, pero esto no es suficiente. La investigación en educación ha sido relegada por mucho tiempo, es hora de que se empiecen a apoyar proyectos de este tipo. Por supuesto que no se solucionaran todos los problemas de la humanidad con ella, pero es un granito de arena que contribuye y ayudaría a mejorar la calidad educativa en el nivel inicial.

AUTORA: DALILA BOHACEC. 2º año Prof. en Inglés.
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jueves, 26 de marzo de 2009

Retos y desafíos de la investigación educativa.

Si han participado de la encuesta acerca de la posibilidad o no de realizar investigaciones educativas en el aula, y en relación con ello, el rol del docente como investigador a la vez como enseñante, creo que la entrevista realizada a Duhalde. nos permite reflexionar acerca de los desafíos y retos que se tienen para llevar a cabo los procesos de investigación en las escuelas a cargo de docentes como protagonistas.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Interpretar la realidad. Cambio de paradigmas

Siempre se habla en investigación de la ciencia sobre los cambios de paradigmas, y cómo estos esquemas influyen en nuestro sistema de creencias, en nuestros esquemas de represenatción de la realidad, hasta tal punto que muchas veces nos negamos, nos resistimos a cambiar nuestras creencias para interpretar la misma.
En la producción del conocimiento científico hace falta una actitud de humildad intelectual, una capacidad para 'sorprendernos' frente a la realidad, de afrontar los miedos e inseguridades que nos produce los aspectos novedosos. Pues si todo lo damos por cierto, todo lo damos por sabido, nada tengo que aprender, nada tengo para investigar, y entonces, pregunto ¿qué estamos haciendo aquí?
En este video se plantea la cuestión del cambio de paradigma y los modos de interpretar la realidad. la dirección es:


Lic.VH

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El oficio de investigador ¿un nuevo perfil para el docente?


Notas introductorias
Las notas que siguen a continuación intentan delinear un recorrido conceptual que permita introducirnos y organizar las ideas centrales a tener en cuenta de los textos sugeridos en clase para el análisis reflexivo de la tarea de investigación en educación. Presupuestos básicos que habrá que asumir desde la reflexión epistemológica.
El documento está titulado "Notas introductorias Inved".
Podrá ser visualizado por los alumnos del 2º año Profesorado de Inglés, para quienes se formó el grupo denominado "Investigación Educativa Inglés", y encontrarán el documento en www.scribd.com/doc/8169956/Unidad-1-Notas-introductorias-Inved
Y los alumnos del Profesorado en Lengua, encontrarán el mismo documento en la pagina de http://www.slideshare.net/ para quienes se formó un grupo "Investigación Educativa Prof. Lengua", pudiendo bajar el material en http://www.slideshare.net/bevi/notas-introductorias-inved-presentation

jueves, 26 de junio de 2008

¿Se podría realizar una Investigación en la Escuela?


A nuestro parecer es posible realizar una investigación en el aula y para realizarla no hay mejor investigador que el docente.
El docente tiene dos tareas que realizar: educar e investigar, pero esta es una tarea muy difícil ya que carece de tiempo y presupuesto para la realización de ambas, y al tratar de llevarlas a cabo, descuida una y el resultado es mediocre. Para nosotros lo indicado sería que si el docente quiere realizar investigación en el aula se dedique únicamente a ella, mientras que otros se dediquen exclusivamente a enseñar. Al investigar, el docente podría saber por ejemplo si la metodología de trabajo que se está realizando es la indicada y si no lo es podría reemplazarla. Con esto no queremos significar que ambos docentes trabajen por separado, muy por el contrario se busca una interacción entre éstos.
Como dice Ortega F. “esto que en otros países ha alcanzado un cierto equilibrio, es decir, el investigador debe hacer docencia y la docencia se basa en sus trabajos de investigación todo lo cual crea una situación distinta: el alumno que trabaja con un docente que a su vez retoma permanentemente sus propios trabajos de investigación, que transmite los interrogantes, que transmite respuestas que no son las vías mecánicas que – en particular los manuales en Argentina – aplastan definitivamente todo interés por el conocimiento. El desafío es precisamente, la construcción de un interés por el conocimiento a través de la producción del conocimiento, donde el tiempo del descubrimiento y de la demostración no están presupuestos sólo en los tiempos del discurso”. (1)
Somos muy conscientes que en la actualidad la investigación y la enseñanza van por caminos muy separados, ya que el investigador es un sujeto externo al aula y el docente está ajeno a lo que una verdadera investigación implica. Ortega F. también señala que “en la universidad esto aparece claramente, aún hay conflictos entre investigadores y docentes y creo que el tema de los incentivos – como un elemento externo que actúa sobre la institución universitaria ha sido uno de los factores que ha acelerado y profundizado estos conflicto”.
Para finalizar creemos que es importante la realización de una investigación-acciòn en la escuela, ya que preemitiría al docente actualizarse y a la vez intervenir con el objetivo de mejorar la realidad.

Bibliografía:
(1) Ortega F. “Cuadernos de Educación”. Universidad Nacional de Córdoba (2000)

Alumnos Prof.en Inglés: Gorosito, Maria Belén- Goy, Mariana - More, Adriana- Tevez, Maira

¿Enseñar e Investigar, tareas simultáneas para el educador?

Todos sabemos que las instituciones educativas se conciben como escenario donde se confrontan procesos de apropiación de conocimientos y se produce saber pedagógico. El aula, la escuela, la sociedad son fuentes de investigación a problemas relacionados con la enseñanza, el aprendizaje y los procesos formativos.
Para Elena Achilli (1998), “investigar es el proceso por el cual se construyen conocimientos acerca de una problemática de un modo sistemático y riguroso”. (1). De ahí que se concluye que la investigación educativa es un estudio orientado "para" concretar acciones tendientes a re-pensar/transformar determinadas problemáticas del quehacer escolar y para la práctica o formación docente.
Hoy día estamos inmersos en muchas confrontaciones que hacen que se generen tensiones y las investigaciones se ven alejadas de las prácticas. ¿Será que la producción de conocimiento, reservado a los investigadores y la reproducción del conocimiento, reservado a los docentes, haga que la escuela sólo se preocupe por enseñar conocimientos ya elaborados y concluídos? ¿Es posible investigar cuando no se cuenta con los medios, a veces tan mínimos, en este país?
Elena Achilli señala al respecto "...las condiciones de trabajo docente, las actividades burocráticas y externas a lo pedagógico, la estructuración jerárquica que caracteriza las relaciones institucionales, en el sentido de transformar al docente, hacen que sea solo un mero transmisor de lo que diseñan o generan otros. Estos son algunos de los límites que lo diluyen como sujeto intelectual, alejándolo del trabajo crítico y reflexivo."
Sverdlick hace referencia a la “confianza/desconfianza entre el docente y el investigador. El diálogo cortado entre el docente y el investigador (la escuela cuestiona al investigador con el clásico qué sabrán de nuestros problemas. El investigador le responde que el docente no está predispuesto al cambio). El tiempo para llevar adelante procesos, para escribir informes, tiempo para entrar en diálogo, tiempo de la gestión etc. El valor de lo cuantitativo con lo cualitativo, Teoría vs. Práctica, Objetivo/subjetivo no están del todo superadas en las escuelas porque todavía no hay cultura empírica práctica”. (2)
Mialaret (1993), nos dice que como “la educación adquiere un concepto polisémico que abarca muchos contextos y situaciones tan variadas y particulares, hace que las "nuevas" investigaciones cuestionen la forma de generalizar, del tradicional método científico ya que lo rígido achica el campo de la investigación”. (3)
Por otro lado Ortega F. (2000) habla de “la timidez de las escuelas por la ausencia de reflexión sistemática. El investigador se "encierra" en su mundo. El docente no rescata los trabajos de investigación y por último el "desconocimiento" de los caminos de la investigación”. (4)
Creemos, como docentes que nos estamos formando, que enseñar e investigar no se tienen que ver alejados. La investigación no es una respuesta a todos los males de la sociedad pero permite abrir lo que se considera cerrado, para ver al mundo desde otro ángulo. Es importante "interactuar", tomar posiciones desde el control que nuestro posicionamiento, en el juego que jugamos, ejerce sobre el mundo que juzgamos y que desde ese juicio contribuimos socialmente a "construir”. Programas que nos forman como educadores nos permiten y reclaman procesos de investigación-acción para transformar la práctica educativa, el arduo trabajo de enseñar; y para estrechar la coherencia entre el pensamiento y la acción educadora. Ambas deben enriquecerse mutuamente.
ALUMNOS PROF.EN INGLÉS: Alegre, Johana- Franco, Victor- Merlo, Viviana- Trejo, Natalia

Bibliografía:
(1) Elena Achilli “Investigación y Formación Docente”. Colección Universistas. Serie Formación Docente. Rosario 1998
(2) Ingrid Sverdlick “La investigación Educativa como Instrumento de Acciòn, de Formación y Cambio”
(3) Mialaret “Las Nuevas Formas de Investigación en Educación” Ambassade de France Au Mexique. Universidad Autónoma de Hidalgo 1993.
(4) Ortega F. “Cuadernos de Educación”. Univ. Nac. de Córdoba (2000).

miércoles, 14 de mayo de 2008

Fuentes de Datos. Relación con las políticas públicas

LAS FUENTES DE DATOS.


  1. Censos y Encuestas.

Podríamos comenzar interrogándonos sobre la utilidad de distintas fuentes de información disponible. Esto es ¿para qué es útil conocer las distintas fuentes de información disponible?Nos referimos a la posible utilidad de las distintas fuentes de información disponible. Se introducen algunos de los posibles usos de los censos, registros continuos de hechos vitales y encuestas.
Ante el interrogante planteado sobre la utilidad de los censos se podría responder que, el censo, como insumo, es válido:


  • para realizar enumeraciones de la población en su conjunto y según ciertas subdivisiones (geográficas, administrativas, socioeconómicas, etc.);

  • para la elaboración de las proyecciones de población nacional, por divisiones administrativas menores y, consecuentemente, para las proyecciones derivadas (urbano-rural, población económicamente activa, en edad escolar, etc.);

  • como marco muestral para la realización de encuestas y estudios específicos sobre diversos temas de interés social;

  • como marco de referencia de la información generada en los sectores sociales (salud, educación, empleo, seguridad social, vivienda, comercio, industria, turismo, etc.) y para estimar la demanda hacia estos mismos sectores;

  • como instrumento para la identificación de grupos vulnerables y poblaciones objetivo en función de políticas y programas sociales.

  • Los registros continuos de hechos vitales (nacimientos, defunciones, matrimonios, divorcios, etc.) suelen utilizarse para elaborar proyecciones de población, para realizar estudios sobre mortalidad, fecundidad y complementar los estudios de salud pública, al tiempo que permiten estudiar la nupcialidad de distintas poblaciones.

  • Las encuestas, principalmente las encuestas permanentes de hogares y las encuestas demográficas —entre ellas las de demografía y salud ocupan un lugar destacado— permiten realizar estudios específicos y profundizar los descubrimientos hallados en función de los resultados provenientes de los censos u otra fuente.
Al poner en consideración a las estadísticas demográficas hay que distinguir entre las relativas al estado y al movimiento de la población. Las primeras hacen referencia a la población desde una perspectiva estática —la situación que ella presenta en un momento dado— y a unidades estadísticas concretas: individuos, hogares, etc. Las segundas muestran las variaciones continuas que se producen en la población referidas a unidades estadísticas abstractas llamadas acontecimientos demográficos: nacimientos, matrimonios, defunciones, etc. o hechos vitales ocurridos en un cierto período.
Los censos son la principal fuente de información sobre el estado de la población mientras que las estadísticas vitales o de registro civil proporcionan documentación sobre el movimiento de la población haciendo alusión casi exclusiva al movimiento natural de la misma. Los censos pueden ser generales —cuando se empadrona simultáneamente a todos habitantes de un país— o parciales —cuando la operación se limita a un grupo de habitantes o a una parte del territorio—. Ambos son operaciones exhautivas, es decir, se recoge información individual de cada una de las unidades estadísticas que conforman el grupo de estudio.
Cuando la operación censal se limita a una muestra —por lo general, grande— de la población se la denomina microcenso y pertenece a la categoría de encuestas por muestreo o encuestas por sondeo.

Si se desea poner a prueba el instrumento o los métodos a usar en el censo se suelen realizar censos de prueba o experimentales o encuestas piloto. La cobertura y la exactitud o calidad de la información reunida en un censo suele probarse mediante una verificación post-censal —encuesta de verificación censal o de post-empadronamiento.

Las encuestas, a diferencia de los censos y los registros vitales, logran recabar información sobre temas especiales (encuestas de fecundidad, salud, empleo, migraciones, etc.) y pueden ser periódicas o no. Las encuestas de terreno se obtienen mediante interrogatorio directo a los encuestados. En cambio, en las encuestas por correspondencia el cuestionario es remitido por correo con el encargo de enviarlo rellenado[1].
Para recolectar la información demográfica, tanto en censos como en encuestas, se utilizan cuestionarios a los que se los denomina formularios o cédulas. En los cuestionarios las preguntas pueden ser cerradas —las respuestas posibles han sido previstas— y abiertas —el entrevistado contesta espontáneamente.

2. Censos: definición, características, usos.

Existe consenso en que los censos de población y vivienda son una fuente de información necesaria para los países. Así como existe una gran heterogeneidad de países, también existe una gran variedad en la forma en que se desarrollan los censos y en los temas incluidos en ellos. Diferencias provenientes de aspectos culturales, socioeconómicos, magnitud de población a enumerar, superficie geográfica a relevar y enfoques conceptuales a aplicar.

Censo de población

Se puede definir al censo de población como la operación por medio de la cual se determina el número y características de todos los habitantes de un territorio determinado en un momento dado (NU, 1980). Comprende distintas etapas:
  • Preparación. Donde se actualiza la cartografía, el diseño del cuestionario, la preparación de un plan de tabulaciones, la elaboración de los manuales del empadronador y supervisor, la ejecución de un censo de prueba y/o experimental, el adiestramiento del personal involucrado en el operativo, la divulgación en medios de comunicación de la importancia del censo, etc.

  • Empadronamiento. Etapa en la cual se recogen los datos, es de duración variable (un día, una semana, a veces 15 o más días).

  • Verificación post-censal. A los fines de tener un conocimiento más acabado de la cobertura y de la calidad de la información censal se vuelve a terreno (áreas seleccionadas)) para comparar los datos recogidos en la etapa censal y post-censal.

  • Elaboración y procesamiento de los datos. Comprende la entrada, codificación (cuando la pregunta lo requiere) y análisis de consistencia.

  • Publicación y análisis de los resultados. De acuerdo al plan de tabulaciones previsto en la primera etapa se publican los resultados del censo.

Los censos de población y vivienda (Chackiel, 1999) se emplean con el fin de:


  • determinar la población nacional y de las divisiones geográficas con fines políticos, de programación y administrativos;

  • elaborar estimaciones y proyecciones demográficas nacionales, subnacionales y según tópicos específicos;

  • analizar la situación sociodemográfica de poblaciones poco numerosas (combinado con sistemas de información geográfica);

  • identificar grupos vulnerables con fines de programación social (pobres, desplazados, indígenas, discapacitados, mujeres, jóvenes, tercera edad);

  • realizar estimaciones de los requerimientos de la población en materia de vivienda, educación, salud, seguridad social, empleo, transporte;servir de marco muestral para estudios específicos.
Reflexiones.


Fuentes de datos y políticas sociales.
Para realizar un análisis reflexivo respecto de las FUENTES DE DATOS en la Argentina en el período 1854-2001, Consideramos el siguiente enunciado: "Toda política pública posee subyacentemente un modelo de sociedad —ideológicamente configurado— que determina qué políticas tendrán más peso o por cuáles se optará rechazándose otras" (Novick, Susana, op.cit., p.16).
Toda política pública tiene siempre objetivos o funciones, muchas veces contradictorias, pero que tienen una finalidad aun cuando no sea percibida en forma explícita inmediatamente. Así, por ejemplo, con una política económica se puede lograr legitimidad, acumulación de capital y también el beneficio de grupos sociales.
Desde el ‘deber ser’ no nos cabe duda que “TODA política pública debería tener por objetivo final el desarrollo equitativo, sostenible y sustentable de una sociedad”, la cuestión está en qué significado va a tener para los diferentes sectores ese concepto de sociedad, de desarrollo, por sustentable, equidad, etc., es decir, cómo se va a entender esos conceptos en función de la ideología que se sustente.
Es interesante tener en cuenta que el análisis de las políticas públicas la realizan personas que filtran la realidad a través de sus esquemas de valores, de sus ideas y concepciones de mundo y vida, de su capacidad técnica, de sus intereses circunstanciales, de su grado de información, lo que influye en las conclusiones a que se arriben, se van a ver afectadas por esos condicionamientos.
Una manera alternativa de definir a las políticas públicas privilegia la funcionalidad que ellas tienen dentro de procesos políticos y/o estructurales más amplios. Por ejemplo, desde la perspectiva neoliberal, las políticas sociales, como política públicas, son concebidas por su función de compensación al aliviar la situación de los marginados del mercado. Como dice Thomas Marshall, la política social “usa el poder político para reemplazar, completar o modificar operaciones del sistema económico, con el fin de alcanzar resultados que el sistema económico no lograría por sí mismo, y al hacer esto, lo hace orientado por valores distintos a los de las fuerzas del libre mercado".[i]
Desde la izquierda también aparecen puntos de vista en donde se privilegia la mirada funcional de las políticas públicas: “cumplen la función de legitimar a las élites gobernantes”; “están dirigidas a apoyar la reproducción de la fuerza de trabajo”, “a compensar los efectos del modo de producción capitalista”; “a atenuar las crisis de legitimidad”.
Permítaseme la siguiente reflexión hipotética, a fin de aclarar el problema que tienen estas perspectivas funcionales. Siguiendo esta línea de análisis, tres funciones básicas podrían llegar a cumplir las políticas públicas, entre ellas las sociales.
- Una de ellas sería la función legitimadora del partido gobernante y del sistema en su conjunto, al conseguir “votos”, mantener la paz y la armonía social.
- Podría decirse también, que otra de las funciones de las políticas sociales sería la de brindar determinados beneficios a sus destinatarios; por supuesto que en grados diferentes. Pero no hay lugar a dudas de que los ciudadanos logramos ciertos beneficios al recibir servicios de salud pública, educación gratuita o programas de ingreso.[ii]
- A su vez, tendrían la funcionalidad de contribuir a la mejora, desarrollo y continuidad del proceso de acumulación de capital, al disminuir los costos de reproducción de la fuerza de trabajo; posibilitar un aumento de la productividad de los trabajadores; etc. En este sentido puede también considerarse el proceso de mercantilización de las políticas de seguridad social desarrollado en los últimos años en varios de los países de la región. ¿Quién sino los empresarios del sector —en Argentina, a través de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) — han sido los primeros y principales beneficiarios de esta nueva “política social”? Sin embargo, si ampliamos el espectro no caben dudas de que en toda política “estatal” aparecen de manera interactiva y contradictoria estos tres “objetivos” o “roles”, tal como los denomina Oscar Oszlak.[iii]
Siguiendo con el análisis, estas tres funciones no son exclusivas de alguna de las políticas sectoriales, sino que son constitutivas de las políticas públicas en general. Además, en términos de poder sería una clara debilidad para la estructura de poder dominante, enmarcar sus diferentes objetivos en áreas de gobierno formalmente separadas. La búsqueda de legitimidad, de control social o el fortalecimiento del capital, no están limitado a un tipo de política en particular. El proceso, sin ninguna duda, es complejo e integrado.
Así, la aparente dicotomía entre las políticas económicas y las sociales lleva a importantes confusiones cuando se las considera como ámbitos paralelos con objetivos diferenciados. Más aún cuando se relaciona a las políticas económicas con la acumulación y a las sociales con el bienestar o la búsqueda de legitimidad. También con las políticas sociales se puede favorecer el desarrollo de excelentes negocios, acumular capital y “fabricar pobres”. Vuelvo al ejemplo de las administradoras de fondos de pensión, pero también por qué no agregar las políticas de precarización laboral difundidas en América Latina en los ‘90 o la desregulación del sistema educativo, con la cual se promovió la diferenciación de los servicios según los ingresos de la gente. Todas ellas son políticas sociales y lejos están de los valores de solidaridad y equidad.

En este marco de la discusión, si la producción de información estadística tiene entre sus objetivos –como decíamos al comienzo del cursado- la formulación de políticas públicas -sea a través de programas y proyectos sociales, etc.- y quienes realizan, diseñan, formulan y ejecutan las mismas, tienen sus propias concepciones teóricas, seguramente se irán filtrando, como dice Novick, ya sea a través de:
- la sanción de normas
- la creación de espacios institucionales
- la contratación de personal
- la utilización de los resultados obtenidos en actividades específicas en la formulación de las políticas.

NOTAS.
[1] También existen las encuestas telefónicas aunque en este campo raramente se las emplea.
[i] Marshall, T., Social Policy in the Twentieth Century, Hutchinson, Londres, 1975 en Fernández,O.:11.
[ii] Sin duda, algunos de estos “beneficios” se dan en un marco clientelar, donde el “beneficiado cliente” en realidad está pagando con creces este bien recibido. De cualquier manera, muchas veces se valora dicha relación, ya que el “cliente” recibe un beneficio al que una persona excluida de la relación, ni siquiera accede.
[iii] Puede enmarcarse este tema en el debate, especialmente fructífero en los ‘70 y ‘80, sobre los niveles de autonomía del Estado capitalista respecto del capital y las particularidades de los estados periféricos.

BIBLIOGRAFÍA.
CHACKIEL, Juan, “A modo de introducción y síntesis”, en América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000, CEPAL, Serie Manuales, Santiago de Chile, pp. 19-27, 1999.
ODETTE, Tacla, “El censo de población como una operación integral: etapas preparatorias, trabajo de campo, procesamientos, análisis y difusión de resultados”, en América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000, CEPAL, Serie Manuales, Santiago de Chile, pp. 135-146, 1999.
CEPAL, América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000, Serie manuales, División de Población, Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, CELADE, Santiago de Chile, 1999.
NOVICK, Susana, Legislación referida a censos y estadísticas en la Argentina, 1854-1991, XIII World Congress of International Economic History Association (IEHA), Buenos Aires, 22 al 26 de julio de 2002.

EL SENTIDO PRÁCTICO EN BOURDIEU. Algunos conceptos centrales de su teoría.


BOURDIEU / HABITUS / SENTIDO PRACTICO / TEORIA SOCIAL

Por Enrique Martín Criado
Universidad de Sevilla

HABITUS
El concepto de habitus es una de las contribuciones fundamentales de Pierre Bourdieu a la sociología y uno de los términos clave de su construcción teórica. Este concepto, no obstante, no ha sido inventado por él: se remonta a Aristóteles: habitus es la traducción latina que Aquino y Boecio dan al concepto aristotélico de hexis. En estos autores, el habitus juega un papel clave como término intermedio, por un lado, entre el acto y la potencia -mediante el habitus se transforma la potencialidad inscrita genéricamente en los seres en una capacidad concreta de realizar actos-, y por otro, entre lo exterior y lo interior -explicaría la interiorización de lo externo, ligando así la historia pasada a las actualizaciones presentes-. Esta problemática sería desarrollada, ya en nuestro siglo, fundamentalmente por la fenomenología -Husserl y Merleau-Ponty- que proporciona ya una teorización sistemática -pero siempre en términos de percepción y acción individual- del concepto proporcionando unos análisisde la percepción y la acción individual que serán retomados por Bourdieu. Por otro lado, el concepto se encuentra también en la obra de algunos sociólogos clásicos: Durkheim, Mauss y Weber lo utilizan -sin definirlo ni teorizarlo-; y otros autores, como Mannheim, utilizan conceptos -en su caso "estratificación de la experiencia"- muy similares en su función teórica.Sin embargo, es en Bourdieu donde el habitus va a recibir al mismo tiempo una formulación sistemática y sociológica.


I. Problemática teórica
Bourdieu propone explícitamente el habitus como concepto que sirve para superar la oposición entre "objetivismo" y "subjetivismo". Las teorías "objetivistas" explicarían las prácticas sociales como determinadas por la estructura social: los sujetos no tendrían aquí ningún papel: serían meros "soportes" de la estructura de relaciones en que se hallan. A su vez, las teorías "subjetivistas" tomarían el camino contrario: explicarían las acciones sociales como agregación de las acciones individuales.
Ambos tipos de teorías conducen a callejones sin salida. Las objetivistas, porque al reducir al sujeto a mero soporte de la estructura, no pueden explicar el hecho de que sujetos en posiciones idénticas produzcan prácticas distintas. Las subjetivistas, porque no pueden dar cuenta de las regularidades sociales -regularidades que se producen al margen de la voluntad y la consciencia de los individuos-.
Ambas teorías están basadas en la dicotomía entre individuo y sociedad -privilegiando cada una uno de los dos términos-. La teoría de Bourdieu pretende sustituir esta dicotomía, en la explicación de las prácticas sociales, por la relación construida entre dos modos de existencia de lo social:
-por un lado, las estructuras sociales externas, lo social hecho cosas: "campos" de posiciones sociales que se han construido en dinámicas históricas -así, el sistema escolar, el campo económico, el campo político, etc.-
- por otro lado, las estructuras sociales internalizadas, incorporadas al agente en forma de esquemas de percepción, pensamiento y acción: los habitus.
El concepto de habitus servirá, así, para superar la dicotomía entre determinismo objetivista y subjetivismo voluntarista:
- Frente al determinismo de las estructuras, supone que hay que tomar en cuenta, en la explicación de las prácticas, a los sujetos: no como sujetos libres y autónomos, sino como sujetos socialmente producidos en estados anteriores del sistema de relaciones sociales -no reductibles, por tanto, a su posición actual, a meros soportes de la estructura-.
- Frente al subjetivismo voluntarista, supone que los sujetos no actúan libremente: sus prácticas están condicionadas por toda la historia anterior que ha sido incorporada en forma de habitus. También supone que no se puede hablar de sujetos en abstracto: hay una producción diferencial de los sujetos sociales -de sus esquemas de acción, percepción y apreciación- en función de las condiciones sociales diferenciales en que han sido producidos.

Habitus: definición
Por habitus Bourdieu entiende el conjunto de esquemas generativos a partir de los cuales los sujetos perciben el mundo y actúan en él. Estos esquemas generativos están socialmente estructurados: han sido conformados a lo largo de la historia de cada sujeto y suponen la interiorización de la estructura social, del campo concreto de relaciones sociales en el que el agente social se ha conformado como tal. Pero al mismo tiempo son estructurantes: son las estructuras a partir de las cuales se producen los pensamientos, percepciones y acciones del agente: "El habitus se define como un sistema de disposiciones durables y transferibles -estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes- que integran todas las experiencias pasadas y funciona en cada momento como matriz estructurante de las percepciones, las apreciaciones y las acciones de los agentes cara a una coyuntura o acontecimiento y que él contribuye a producir" (Bourdieu, 1972: 178)
"Los condicionamientos asociados a una clase particular de condiciones de existencia producen habitus, sistemas de disposiciones duraderas y transponibles, estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes, es decir, en tanto que principios generadores y organizadores de prácticas y representaciones que pueden estar objetivamente adaptadas a su fin sin suponer la búsqueda consciente de fines y el dominio expreso de las operaciones necesarias para conseguirlos, objetivamente 'reguladas' y 'regulares' sin ser para nada el producto de la obediencia a reglas, y siendo todo esto, objetivamente orquestadas sin ser el producto de la acción organizadora de un jefe de orquesta." (Bourdieu, 1980: 88-9)
Será a partir del habitus que los sujetos producirán sus prácticas. El habitus, interiorización de las estructuras a partir de las cuales el grupo social en el que se ha sido educado produce sus pensamientos y sus prácticas, formará un conjunto de esquemas prácticos de percepción -división del mundo en categorías-, apreciación - distinción entre lo bello y lo feo, lo adecuado y lo inadecuado, lo que vale la pena y lo que no vale la pena- y evaluación -distinción entre lo bueno y lo malo- a partir de los cuales se generarán las prácticas -las "elecciones"- de los agentes sociales. De esta manera, ni los sujetos son libres en sus elecciones -el habitus es el principio no elegido de todas las elecciones-, ni están simplemente determinados -el habitus es una disposición, que se puede reactivar en conjuntos de relaciones distintos y dar lugar a un abánico de prácticas distintas-.
El habitus es lo que nos va a explicar que las prácticas de los sujetos no puedan comprenderse únicamente en referencia a su posición actual en la estructura social.
Porque el habitus, como principio generador de las prácticas, ha sido adquirido fundamentalmente en la "socialización primaria", mediante la familiarización con unas prácticas y unos espacios que son producidos siguiendo los mismos esquemas generativos y en los que se hayan inscritas las divisiones del mundo social:
"Es todo el grupo el que se interpone entre el niño y el mundo, no sólo por sus llamadas de atención (warnings) destinadas a inculcar el miedo de los miedos sobrenaturales, sino por todo el universo de prácticas rituales y de discursos, que lo pueblan de significaciones estructuradas conforme a los principios del habitus conforme. El espacio habitado -y en primer lugar la casa- es el lugar privilegiado de la objetivación de los esquemas generadores y, por medio de las divisiones y de las jerarquías que establece entre las cosas, entre las personas y entre las prácticas, este sistema de clasificación hecho cosa inculca y refuerza continuamente los principios de la clasificación constitutiva del arbitrario cultural. (..) El mundo de los objetos, esta especie de libro donde toda cosa habla metafóricamente de todas las otras y en el que los niños aprenden a leer el mundo, se lee con todo el cuerpo, en y por los movimientos y los desplazamientos que hacen el espacio de los objetos tanto como son hechos por él. Las estructuras que contribuyen a la construcción del mundo de los objetos se construyen en la práctica de un mundo de objetos construidos según las mismas estructuras." (Bourdieu, 1980: 129-30)
Si las primeras experiencias tienen este peso fundamental, es debido al hecho de que el habitus tiende a asegurar su propia constancia, es un mecanismo de defensa contra el cambio. Al incorporarse como esquema de percepción y apreciación de prácticas, operará una selección sistemática de las informaciones nuevas: rechazando aquellas que los cuestionen -o reinterpretándolas a través de sus esquemas- y limitando la exposición del agente a aquellas experiencias sociales, a aquellos grupos sociales, en los cuales su habitus no sea adecuado:
"El peso particular de las experiencias primitivas resulta en efecto en lo esencial del hecho que el habitus tiende a asegurar su propia constancia y su propia defensa contra el cambio a través de la selección que opera entre las informaciones nuevas, rechazando, en caso de exposición fortuita o forzada, las informaciones capaces de poner en cuestión la información acumulada y sobre todo desfavoreciendo la exposición a tales informaciones. (..) Por la 'elección' sistemática que opera entre lugares, acontecimientos, personas susceptibles de ser frecuentados, el habitus tiene a ponerse al abrigo de las crisis y de las puestas en cuestión críticas asegurándose un medio al que está tan preadaptado como es posible, es decir, un universo relativamente constante de situaciones propias a reforzar sus disposiciones ofreciendo el mercado más favorable a sus productos. Y es una vez más en la propiedad más paradójica del habitus, principio no elegido de todas las 'elecciones', que reside la solución de la paradoja de la información necesaria para evitar la información" (Bourdieu, 1980: 102)
De esta manera, para explicar las prácticas de los agentes sociales, no basta con remitirlas a su situación presente: el habitus reintroduce la dimensión histórica en el análisis de la acción de los agentes mediante esta estructura generativa que asegura la actuación del pasado en el presente:
"Producto de la historia, el habitus produce prácticas (..) conformes a los esquemas engendrados por la historia; asegura la presencia activa de las experiencias pasadas que, depositadas en cada organismo bajo la forma de esquemas de percepción, de pensamiento y de acción, tienden, de forma más segura que todas las reglas formales y todas las normas explícitas, a garantizar la confomidad de las prácticas y su constancia en el tiempo." (Bourdieu, 1980: 91)
"Historia incorporada, hecha naturaleza, y por ello olvidada en cuanto tal, el habitus es la presencia actuante de todo el pasado del que es el producto: de partida, es el que confiere a las prácticas su independencia relativa en relación a las determinaciones exteriores del presente inmediato." (Bourdieu, 1980: 94)
Habitus, cuerpo, racionalidad práctica, interés Un factor fundamental en la teorización del habitus es su relación con el cuerpo: el habitus se aprende mediante el cuerpo -se incorpora-: mediante un proceso de familiarización práctica, que no pasa por la consciencia, con un universo de prácticas: "no se terminaría de enumerar los valores hechos cuerpo, por la transsubstanciación que opera la persuasión clandestina de una pedagogía implícita, capaz de inculcar toda una cosmología, una ética, una metafísica, una política, a través de órdenes tan insignificantes como 'ponte derecho' o 'no cojas tu cuchillo con la mano izquierda' y de inscribir en los detalles en apariencia más insignificantes del porte, de la postura o de los modales corporales y verbales los principios fundamentales del arbitrario cultural, situados así fuera del alcance de la consciencia y de la explicitación." (Bourdieu, 1980: 117)
"El cuerpo cree en lo que juega: llora si mima la tristeza. No representa lo que juega, no memoriza el pasado, él actúa el pasado, así anulado en cuanto tal, lo revive. Lo que se aprende por el cuerpo no es algo que se posee como un saber que se domina. Es lo que se es." (Bourdieu, 1980: 123)
Esta relación del habitus con el cuerpo es fundamental para explicar la relevancia teórica del concepto.
En primer lugar, porque supone lo que, a partir de Durkheim, es uno de los principios fundamentales de la sociología: las prácticas sociales no se explican recurriendo a la consciencia de los actores: suponen un sistema de relaciones que escapa a su aprehensión. Como los habitus se in-corporan, se aprenden con el cuerpo, más allá de la consciencia, y como suponen la interiorización de los esquemas cognitivos, perceptivos, apreciativos del grupo social en el que el sujeto es educado, se sigue que el sujeto reproduce estos esquemas, estos valores, de una manera involuntaria e inconsciente: los sujetos están sujetados por los grupos sociales que los producen, por los esquemas que han incorporado:
"Los esquemas del habitus, formas de clasificación originarias, deben su eficacia propia al hecho de que funcionan más allá de la conciencia y del discurso, luego fuera de las influencias del examen y del control voluntario: orientando prácticamente las prácticas, esconden lo que se denominaría injustamente unos valores en los gestos más automáticos o en las técnicas del cuerpo más insignificantes en apariencia (...) y ofrecen los principios más fundamentales de la construcción y de la evaluación del mundo social, aquellos que expresan de la forma más directa la división del trabajo entre las clases, las clases de edad y los sexos, o la división del trabajo de dominación" (Bourdieu, 1988: 477)
En segundo lugar, porque reintroduce un factor fundamental de las prácticas olvidado en los análisis estructuralistas: la temporalidad. Los sujetos han de producir sus prácticas en la urgencia temporal: tienen que actuar, que responder, en el aquí y ahora: una respuesta adecuada no vale nada si no se realiza en el momento adecuado. No vale, por tanto, ningún modelo del sujeto que suponga una "reflexión" previa de todos los factores en juego -como la teoría del actor racional-. Pero tampoco vale una teoría que reduzca al sujeto a mero autómata: porque las respuestas han de darse en una enorme variedad de situaciones en las que siempre hay elementos distintos, nuevos. El habitus, como "sentido del juego" que permite jugar los juegos a partir de los esquemas adquiridos en la práctica continuada de los juegos, es lo que permite que los sujetos produzcan la respuesta adecuada en la urgencia de la situación. Frente a la metáfora del sujeto que obedece reglas se impone, para comprender la acción de los agentes sociales, la metáfora del bailarín -que sabe improvisar nuevos pasos de bailes porque ha incorporado prácticamente toda la técnica del baile- o del luchador, metáfora que Bourdieu toma de Mead para criticar a los enfoques que él denomina "intelectualistas": "...si, abandonado el intercambio de dones o de palabras, hubieran pensado en intercambios donde los errores hermeneúticos se pagan sobre el campo, como los intercambios de golpes, evocados por Georges H. Mead, donde cada posición del cuerpo del adversario encierra índices que hay que coger en el estado naciente, adivinando en el esbozo del golpe o del esquive el futuro que encierra, es decir, el golpe o la finta. Volviendo a los más mecánicos y más ritualizados en apariencia de los intercambios, como la conversación obligada, encadenamiento estereotipado de estereotipos, habrían descubierto la vigilancia incesante que es necesaria para hacer funcionar este engranaje de gestos y de palabras completamente formalizados, la atención a todos los signos que es indispensable, en el uso de las cortesías más rituales, para dejarse llevar por el juego sin dejarse llevar por el juego más allá del juego, como ocurre cuando el combate simulado domina a los combatientes; el arte de jugar con los equívocos, los sobreentendidos y los doble entendidos de la simbólica corporal o verbal que hay que poseer en todos los casos donde la justa distancia objetiva está en cuestión, para producir conductas ambiguas, por tanto revocables al menor índice de retirada o rechazo y capaces de entretener la incertidumbre sobre intenciones sin cesar equilibradas entre el abandono y la distancia, el celo y la indiferencia." (Bourdieu, 1980: 135-6)
En tercer lugar, la incorporación de los habitus está muy relacionada con otro tema central en la obra de Bourdieu: el "sentido práctico" o "racionalidad práctica". En este punto, la crítica es frontal a las teorías de la "racionalidad" que postulan un único modelo de racionalidad -el del propio investigador- y a partir de él intentan explicar las prácticas de los sujetos: interpretándolas en la medida de lo posible a partir del modelo de racionalidad a priori que se les impone, y estigmatizándolas como "irracionales" - "alienadas", etc.- cuando esta imposición no es posible. Frente a este concepto abstracto y universal de "racionalidad" se impone la investigación concreta y específica de las diferentes "racionalidades prácticas" de los sujetos, que son función de sus esquemas de acción y percepción -de sus habitus- formados en unas condiciones sociales y materiales particulares. Este "sentido práctico" como "sentido del juego" es la racionalidad particular, práctica, que permite jugar el juego en la urgencia del tiempo a partir de los esquemas incorporados mediante la práctica continuada del mismo juego. Los "agentes sociales" no son "racionales" -ni "irracionales"-, sino "razonables":
"siendo el producto de una clase determinada de regularidades objetivas, el habitus tiende a engendrar todas las conductas 'razonables', de 'sentido común', que son posibles en los límites de estas regularidades, y éstas solamente, y que tienen todas las probabilidades de estar positivamente sancionadas porque están objetivamente ajustadas a la lógica característica de un campo determinado, del que anticipan el futuro objetivo; tiende a la vez a excluir 'sin violencia, sin arte, sin argumento', todas las 'locuras' ('no es para nosotros'), es decir, todas las conductas condenadas a ser negativamente sancionadas porque son incompatibles con las condiciones objetivas."(Bourdieu, 1980: 93-4)
Por último, la incorporación inconsciente del habitus no supone sólo la apropiación práctica de los esquemas que sirven para producir las prácticas adecuadas a la situación: supone también el hecho de que se incorpore el "interés" en jugar el juego. Si los agentes sociales juegan los diversos juegos de acumulación de capital - económico, simbólico, científico, etc.- no es porque estén determinados por un "interés" inscrito en su naturaleza, ni porque hayan decidido de manera reflexiva y racional interesarse, sino porque han incorporado este interés mediante la inmersión en un universo de prácticas que define lo que está en juego, lo que vale la pena: en otras palabras, porque han incorporado en su habitus -y por tanto, más allá de su reflexión y consciencia- unos esquemas apreciativos y evaluativos particulares. De esta manera, el "interés" escapa también a la determinación abstracta y universal que le dan algunas teorías -y algunas disciplinas, como la economía-, para convertirse también en un interés concreto, producido en un campo social concreto, y asimilado en los habitus de los sujetos: el interés, de ser un a priori de la acción humana, se convierte así también en interés socialmente construido, en un arbitrario cultural socialmente naturalizado:
"Un campo (..) se define entre otras cosas definiendo apuestas e intereses específicos, que son irreductibles a las apuestas y a los intereses propios de otros campos (..) y que no son percibidos por nadie que no haya sido construido para entrar en el campo (cada categoría de intereses implica la indiferencia a otros intereses, otras inversiones, destinados así a ser percibidos como absurdos, insensatos, o sublimes, desinteresados). Para que un campo funcione, es necesario que hay apuestas y personas dispuestas a jugar el juego, dotadas del habitus que implica el conocimiento y el reconocimiento de las leyes inmanentes del juego, de las apuestas, etc." (Bourdieu, 1984: 113-4)
Y con ello volvemos, una vez más, a la necesidad de no aislar las estructuras de los agentes: si las instituciones sociales funcionan es porque hay agentes socialmente producidos -con los habitus necesarios- para que funcionen: con las competencias prácticas y los intereses concretos sin los cuales la institución sería algo muerto: (el habitus) "es aquello por lo que la institución encuentra su plena realización: la virtud de la incorporación, que explota la capacidad del cuerpo de tomarse en serio la magia performativa de lo social, es lo que hace que el rey, el banquero, el cura sean la monarquía hereditaria, el capitalismo financiero o la
Iglesia hechos hombre. La propiedad se apropia de su propietario, encarnándose bajo la forma de una estructura generadora de prácticas perfectamente conformes a su lógica y a sus exigencias." (Bourdieu, 1980: 96)


Habitus, clase social y reproducción social
Una de las dimensiones fundamentales del habitus es su relación con las clases sociales y la reproducción social. Si el habitus es adquirido en una serie de condiciones materiales y sociales, y si éstas varían en función de la posición en el espacio social, se puede hablar de "habitus de clase": habría una serie de esquemas generadores de prácticas comunes a todos los individuos biológicos que son producto de las mismas condiciones objetivas:
"La sociología trata como idénticos a todos los individuos biológicos que, siendo el producto de las mismas condiciones objetivas, están dotados de mismos habitus: clase de condiciones de existencia y de condicionamientos idénticos o parecidos, la clase social (en sí) es inseparablemente una clase de individuos dotados del mismo habitus (..). Si está excluido que todos los miembros de la misma clase (o incluso dos de ellos) hayan hecho las mismas experiencias y en el mismo orden, es cierto que todo miembro de la misma clase tiene probabilidades más grandes que cualquier miembro de otra clase de encontrarse confrontado con las situaciones más frecuentes para los miembros de esta clase" (Bourdieu, 1980: 100)
Estos habitus de clase, a su vez, son sistemáticos: producidos en una serie de condiciones sociales y materiales de existencia -que no han de aprehenderse como suma de factores, sino como conjunto sistemático- unidas a una determinada posición social, sus principios fundamentales se van a aplicar así, de manera también sistemática, a los dominios más diversos de la práctica.
Aunque la existencia de "habitus de clase" -que explica las enorme regularidades en sus elecciones, por ejemplo, en sus "gustos"-, no excluye que haya también diferencias entre los habitus de los diferentes individuos con posición similar en el espacio social, ya que el espacio de trayectorias no es uniforme; pero sí supone una relación de "homología" entre los diversos habitus de los individuos que comparten una misma posición y trayectoria social:
"De hecho, es una relación de homología, es decir, de diversidad en la homogeneidad reflejando la diversidad en la homogeneidad característica de sus condiciones sociales de producción, la que une los habitus singulares de los diferentes miembros de una misma clase: cada sistema de disposiciones individual es una variante estructural de los otros, donde se expresa la singularidad de la posición en el interior de la clase y de la trayectoria. El estilo 'personal', es decir, esta marca particular que llevan todos los productos de un mismo habitus, prácticas u obras,no es nunca más que una distancia en relación al estilo propio a una época o a una clase" (Bourdieu, 1980: 101)
El habitus se convierte así en una dimensión fundamental de la "clase social" de los sujetos: es la "clase incorporada": a cada posición social distinta le corresponden distintos universos de experiencias, ámbitos de prácticas, categorías de percepción y apreciación. Se distinguen así dos aspectos de la clase social: la clase objetivada -su posición en el sistema de relaciones sociales, sus condiciones sociales y materiales- y la clase incorporada -la clase social hecha cuerpo, habitus-. Este habitus de clase será fundamental en la reproducción social. Porque, producido en unas determinadas condiciones sociales, y reproduciendo de manera corporal, inconsciente, los esquemas y divisiones de que es producto, funciona ajustado a las mismas condiciones, contribuyendo así a reproducirlas mediante su continua actualización.
Ello se ve claramente en una de las dimensiones fundamentales del habitus: el sentido de los límites, de las posibilidades e imposibilidades: por el habitus uno se excluye de lo que está excluído:
"Si se observa regularmente una correlación muy estrecha entre las probabilidades objetivas científicamente construidas (por ejemplo, las oportunidades de acceso a tal o cual bien) y las esperanzas subjetivas (las 'motivaciones' y las 'necesidades') no es que los agentes ajusten conscientemente sus aspiraciones a una evaluación exacta de sus oportunidades de éxito, a la manera de un jugador que regularía su juego en función de una información perfecta sobre sus oportunidades de ganancia. En realidad, del hecho de que las disposiciones duraderamente inculcadas por las posibilidades e imposibilidades, las libertades y las necesidades, las facilidades y las prohibiciones que están inscritas en las condiciones objetivas (..) engendran disposiciones objetivamente compatibles con estas condiciones y en cierta manera preadaptadas a sus exigencias, las prácticas más improbables se encuentran excluídas, antes de todo examen, a título de impensable, por esta especie de sumisión inmediata al orden que inclina a hacer de la necesidad virtud, es decir, a rechazar lo rechazado y a querer lo inevitable." (Bourdieu, 1980: 91)
Se produce así un ajuste "milagroso" entre los sujetos y los universos sociales en que se hallan, por el hecho de que sus habitus se hayan preadaptados a las condiciones en que se ponen en funcionamiento. Aunque en determinadas situaciones -fuerte cambio entre las condiciones de producción del habitus y las condiciones en que actúa- se puede producir precisamente el fenómeno de "histéresis de habitus" o "efecto Don Quijote": las disposiciones aparecen mal ajustadas, inadecuadas a las condiciones presentes porque están objetivamente ajustadas a las condiciones pasadas.


La explicación de las prácticas
El concepto de habitus forma así un elemento fundamental en la teoría de las prácticas de Pierre Bourdieu. Estas deben explicarse como la relación entre dos sistemas de relaciones:
- Por un lado, el sistema de relaciones -históricamente construido- que constituye el "campo" específico en que se desarrolla la práctica.
- Por otro, el sistema de relaciones que produce a los agentes de las prácticas: su habitus, que nos remite a las condiciones sociales de la producción de estos agentes en su historia anterior.
Sólo la puesta en relación de estos dos sistemas de relaciones puede permitir escapar a las aporías del objetivismo determinista y del subjetivismo voluntarista, a partir de una sociología que se plantee la "génesis" social de las estructuras de las prácticas desde una perspectiva relacional e histórica.



BIBLIOGRAFIA
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- 1984, Questions de sociologie, Minuit, Paris. (trad. esp. como Sociología y cultura en Grijalbo, México, 1990)
- 1988, La distinción. Crítica social del gusto. Taurus. Madrid.
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BOURDIEU, P. y PASSERON, J.C., 1977, La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza. Laia. Barcelona.
BOURDIEU, P. y WACQUANT, L.J.D., Réponses, pour une anthropologie réflexive, Seuil, Paris.
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